Cruces de caminos y de horarios

Si en una entrada anterior de este blog mencionaba mi reactivación laboral de verano, cambiar de año y de estación no cambia el fondo de esas percepciones. Un día de este invierno, casi primavera ya por calendario y por inestabilidad meteorológica, se produjo uno de esos reencuentros con cruce de capítulos, tramas y protagonistas reales de toda realidad. Yo iba de camino a una nueva jornada de trabajo temporal y ella salía de la suya –las calles del país que madruga siempre acaban por cruzarse en algún punto–.

Tregua con luz

Días de luz. Cuando relucen, dan igual la lluvia, el viento o el frío; como tampoco importan las tormentas pasadas o por venir. Simplemente suceden cosas de película, de novela en mi caso escribidor, y solo queda aplaudir. Y disfrutar del momento.

En estos contextos sublimados también importan poco la quema de calendarios y las cadenas del tiempo. Los días como hoy no pasan, se quedan siempre contigo.

Regresión

Esta semana viví una especie de regresión. A un tiempo muy lejano, a mis aulas adolescentes del siglo pasado. Solo que esta vez me tocó estar, más o menos, del lado docente. La sorpresa que Miguel Castro, el profe de Lengua y tutor del curso 3º.C del IES Leopoldo Alas de Oviedo, les tenía preparada a la chavalería bajo su tutela fue simpática y entrañable.

Escribir, oficio con gajes también

Las ideas o las frases adecuadas surgen cuando menos se lo espera uno. Por muy avezado que se esté, no siempre se pueden anotar físicamente –se hace materialmente imposible– esas inspiraciones. En no pocas ocasiones, hay que fiarlas a la memoria. Y eso entraña sus riesgos, claro, porque es mucho más fácil perder una nota mental que una escrita.

Noches y puertas

Es verdad que la poesía no me interesa gran cosa (soy de natural demasiado prosaico para eso), pero por esta vez di en cambiar el registro. La fugacidad pedía formato poético; al menos todo lo poético al alcance de mi (escasa) poética. Todo fue rápido, las estrofas también. De todas formas, la prosa se me impone y puedo adelantar que hay un relato en ciernes. Y tengo para mí que ya estaría escrito de no tener este esforzado escritor tanto sueño a causa de los madrugones laborales. En cuanto duerma y reponga energías, amenazo con ultimar la historia en prosa. He dicho.

Un pequeño cuento de Navidad

Va alojado con sus nostalgias y reminiscencias, qué duda cabe.


ERA, CASI, NAVIDAD

La dulzura del pasado, el valor del presente y la esperanza del futuro. Eso es la Navidad.

Agnes M. Pharo

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